Evolución de cosechas y cuidados. Los ajos

En su momento, pincha aquí para verlo, os hablamos de la siembra de los ajos y de cómo lo hacemos nosotros en nuestra huerta. Muchas cosas cambian con el tiempo y se modifican algunas costumbres o utilizamos nuevos productos para mejorar nuestras cosechas. Pero éste no es el caso.

Seguimos sembrando los ajos como lo hacían nuestros abuelos/as y de hecho poco ha cambiado el método utilizado, incluso diría que es idéntico.

Pero hoy os vamos a mostrar y hablar de los cuidados que necesita este cultivo para que al final recojamos una buena cosecha.

Lo más importante es darles los cuidados necesarios teniendo en cuenta el lugar y el clima en el que están plantados ya que las necesidades no serán las mismas en un clima húmedo que en un clima seco y tampoco si el suelo es pesado "retiene mucha humedad" o es más suelto. Para el ajo lo más recomendable es este último, ya que no es amante del exceso de agua.

Si vivimos en un clima seco tendremos que regar una vez al mes o cada quince días como mucho. Dependerá un poco de las características de vuestro terreno y de las temperaturas que alcancéis en esta época del año. Si en cambio vives en una zona húmeda, como es nuestro caso, el riego no es necesario. Nosotros ni los regamos hasta que llegan los meses de mayor calor.


Otros cuidados que tenemos que dar a nuestros ajos en ésta época del año es escardar. Es decir, quitar las malas hierbas que competirán por los nutrientes y evitarán que la parte aérea de la planta se desarrolle correctamente.

En horticultura aprendí una cosa que me decía mi abuela y que se aplica muchas veces cuando uno viaja. Y  que es extensible a la huerta, pero con ciertas precauciones. A donde fueres haz lo que vieres. Nuestros mayores, y sobre todo los que vivieron en el campo y del campo, son los que nos pueden dar los mejores consejos a la hora de trabajar nuestras cosechas. 

Y es que ellos conocen bien la tierra, y las características del terreno. Sus consejos pueden ser muy valiosos para conseguir buenos resultados.

Es muy importante conocer el terreno, y situar cada cosecha en el más adecuado. Si tenemos una zona de nuestra finca donde el suelo retiene humedad y vivimos en una zona húmeda pues a lo mejor no es la mejor opción para sembrar ajos y sí para poner nuestras lechugas. Pero la experiencia y observar a nuestros vecinos, y el fracaso, del que también se aprende, nos darán los conocimientos necesarios para ir mejorando temporada tras temporada.

Y dicho esto aquí os dejo un vídeo de la evolución de nuestros ajos a día de hoy y de los cuidados que en estos momentos les aplicamos nosotros en nuestra huerta.




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